HumoR se escribe con HR

Como decía en mi bienvenida, en esta vida no todo va a ser sufrir, y una de las máximas de la mía y que recomiendo a todo el mundo es sonreír y reír todo lo que se pueda.

Sara 001No voy a adentrarme en los beneficios de la risa, que son muchos y han sido muy desarrollados en muchos sitios, pero el más importante de todos merece una mención: se trata de la producción de endorfinas. Las endorfinas son conocidas como la hormona de la felicidad, y está demostrado que cada vez que sonreímos se generan este tipo de hormonas en nuestro organismo. Al generarse, nos producen sensación de bienestar y conseguimos ver las cosas de forma más positiva, todo ello en una reacción en cadena que se produce mediante química en nuestro cuerpo y en nuestra mente, y la mecha es… una simple sonrisa.

Elsa Punset es una gran embajadora de la sonrisa y propone en su web algunos trucos que todos podemos seguir para no dejar de sonreír:

  • Escribir una frase absurda en un sitio donde lo podamos ver cada día y cambiarla regularmente. Al leerlo, nos hará sonreír y qué mejor manera de empezar el día.
  • Pensar cada día en tres cosas que nos hayan hecho reír. Un adulto ríe una media de 18 veces al día (lo cual es poquísimo), así que nada más fácil que recordar sólo tres. cada día veremos cómo nos resulta más fácil pensar en esas tres cosas y podemos ir subiendo a cinco, diez…
  • Cuando nos pase algo malo y nuestros amigos o familiares nos pregunten, tenemos la opción de explicarlo abatidos y negativos, tal y como ha sido. Pero Elsa nos propone explicarlo como si hubiera sido 1.000 veces peor, es decir, llevarlo hasta el extremo más absurdo. Por raro que parezca, esa manera de explicar las cosas provoca el efecto contrario, que es ver la situación con comicidad y como algo no tan grave. Entiendo que esto particularmente puede no ser válido para algunas situaciones verdaderamente extremas, pero creedme, una historia cambia mucho de “fatal, llegué a la entrevista sudando, le di la mano toda mojada al seleccionador, luego al salir me di cuenta de que al sudar se me transparentaba la ropa interior y cuando llegaba a casa, me cagó un pájaro en el pie” a esta otra forma de contarlo: “fatal, una odisea, vamos, es que no me han podido pasar más cosas, salgo de casa con el abrigo y de repente más calor que en un asador de pollos, claro, cuando llegué al sitio estaba toda sudada. Como tenía que esperar, digo, voy a aprovechar para secarme un poco el sudor de la frente al menos, me doy la vuelta, me lo seco y cuando me vuelvo de nuevo, el entrevistador allí, así que le sonrío, le doy la mano y no te lo pierdas ¡me he secado el sudor con la mano izquierda y el hombre es zurdo!!! Toda la mano mojada, horroroso, vamos…Encima salgo y mientras bajo el ascensor me doy cuenta de que se me transparenta el sujetador con el sudor, por favor, ¿algo más? Pues sí, colofón final, fin de fiesta, el súmmum… llegando a casa noto un golpe en el pie, bajo la vista y una caca de pájaro del tamaño de una de vaca!!”. A estas alturas tu interlocutor se está riendo y tú también, y te das cuenta de que ha ido fatal, pero por lo menos no estás depre. ¿Lo veis?

Para promover nuestras sonrisas diarias, os dejo un par de viñetas y un vídeo que, estando relacionados con el entorno de RRHH, nos hagan sonreír un poco ya que, si no nos tomamos la vida un poco en broma, no saldremos vivos de ella.

Dicen algunos directivos que es muy difícil actualmente encontrar al candidato perfecto, ¿qué pasaría si lo encontrasen?

Yo creía que se me daban mal las entrevistas…

Y para terminar, los geniales actores de Vaya Semanita (y no, no es el vídeo de La Voz Laboral)